Sonambulismo infantil: ¿Que hacer ante un episodio?

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Caminar o correr dormido es un trastorno que afecta al 30 % de niños

 

El sonambulismo infantil es un trastorno del sueño que no tiene relación con problemas psicológicos o emocionales, se inicia en la infancia y  tiende a desaparecer con el inicio de la pubertad.


Cuando el niño presenta  un episodio de sonambulismo (por lo general de segundos o minutos) se encuentra dormido pero aparenta estar despierto. Sus movimientos suelen ser descoordinados y en ocasiones bruscos. Esto lo hace más propenso a tener accidentes físicos como caídas, golpes, raspones etc; pues al encontrarse en este estado, no se orienta espacialmente y no recuerda la ubicación de los objetos.

 

Existen dos tipos de sonambulismo:

  1. Completo: el niño se levanta de la cama dormido y camina por la habitación. Mantiene los ojos abiertos y realiza actividades como correr, comer, vestirse etc.  Puede durar desde varios minutos hasta una hora,  despertarse e interrumpir lo que hacía, echarse a dormir en otro lugar y a la mañana siguiente no recordar nada de lo que hizo.
  2. Incompleto: el niño se sienta en la cama aún dormido pero no se levanta, se frota los ojos y/o jala varias veces las sábanas y se vuelve a echar continuando el sueño.

¿Qué deben hacer los padres ante un episodio de sonambulismo?

  • Regular los hábitos del sueño del niño: procurar que duerman a una hora prudente y que  en lo posible no ingieran ni medicamentos ni bebidas que lo mantengan en vigilia.
  • No despertarlo durante el episodio  ni sacudirlo porque podría ponerse nervioso
  • Llevarlo con cuidado de regreso a su cama hablándole suavemente con frases como: “volvamos a la cama” y esperar a que se inicie nuevamente el sueño normal.
  • Mantener su cuarto despejado de objetos y muebles con los que pueda tropezarse o hacerse daño.
  • Mantener con pestillo las puertas y ventanas por las noches, así como también colocar  puertas o barandas en las escaleras para que no se caiga.
  • Instalar alarmas o detectores de luz o de movimiento que avisen cuando el niño se levante de la cama.
  • Conseguir una cama baja.
  • Procurar mantener la calma para así transmitirle esa misma sensación al niño.
  • Si el período de sonambulismo se presenta por tiempos muy frecuentes y prolongados, consultar a un médico.
 

Articulo original por Salud en casa

Daniela Motti