Claves para indentificar y prevenir el abuso sexual infantíl

Ante los diversos caso de violencia sexual a menores de edad, nuestra sociedad está sufriendo una crisis de salud mental que ocasiona que mucho padres estén cada vez más pendientes de sus hijos, a fin de evitar que sufran estas vejaciones.

No existe un único perfil de agresor sexual, pero por lo general presentan las siguientes características psicológicas:

  • Sentimientos de inferioridad
  • Intolerancia a la frustración 
  • Baja autoestima 
  • Rasgos narcisistas 
  • Inmadurez emocional
  • Falta de empatía

Por ejemplo:

  • Presentan una falta de objetos realistas
  • No planifican su vida
  • Se enfocan en el presente y la satisfación inmediata de sus deseos
  • Suelen mentir con el objetivo de atraer a su víctima
  • Ejercen manipulación con facilidad 
  • Reflejan irresponabilidad en su vida diaria
  • Muestran una tendencia al aburrimiento 

luego podrían desfogarse con violencia y exaltación del propio ego. Muchas veces pueden haber sido abusados,  maltratados de niños y/o pueden haber sido testigos de abuso hacia otros familiares. Esto provoca que puedan identificar la coerción como modo normal de proceder.

Otro punto importante es que los padres deben atender los signos que puedan presentar sus hijos si muestran un cambio repentino de conducta. Es importante prestar atención a los cambios de humor como:

  • Irritabilidad
  • Agresividad
  • Dificultad para seguir instrucciones
  • Bajo rendimiento escolar
  • Dificultades de atención y comprensión
  • Elevado nivel de sensibilidad (llantos fuertes)
  • Actitud defensiva (como su algo malo fuera a suceder)

Tampoco hay que dejar pasar de largo las quejas somáticas como:

  • Dolores de cabeza y/o de estómago sin una causa real
  • Disminución del apetito
  • Dificultad para dormir
  • Signos de pasividad y retraimiento (aislamiento)

Es muy importante tener claro que el abuso puede suceder en cualquier contexto y lugar. Los padres deben hablar con sus hijos y enseñarles que ninguna persona debe tocar sus partes íntimas, ni mirar cuando se estén cambiando o bañando. Desarrollar un vínculo de confianza y comunicación abierta es clave, pues los niños se sentirán seguros en que pueden conversar sobre todo lo que sucede a su alrededor.

En caso los padres sospechen o sepan que sus hijos han sido víctimas de abuso sexual es importante mostrar calma y evitar reaccionar delante del niño, inspirarle confianza y apoyo antes de solicitar ayuda psicológica tanto para el menor como para la familia. 

 
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Adaptación de Lima Norte

 

Daniela MottiComment